La Dra María Eva Merlo, titular del Juzgado Correccional nº 3 Departamental, condenó a un sujeto con domicilio en nuestra ciudad juzgado por lesiones leves y amenazas agravadas, hechos perpetrados 2008.
Se trata –según lo que consigna el diario dolorense Compromiso- de Héctor Horacio de la Canal, de 39 años de edad, por ser autor de los delitos de Lesiones leves y Amenazas agravadas, a la pena de un año y siete meses de prisión de efectivo cumplimiento, disponiendo que al quedar firme la sentencia se lo detenga y aloje en la Unidad Penal VI de Dolores.
La magistrada dictó su fallo en relación a las lesiones sufridas por una mujer ex pareja del condenado, en un hecho ocurrido el 10 de enero de 2008, cuando el hombre, tras arrancar una hoja de una ventana de la vivienda en la que residía la víctima, ingresó y la tomó de su cabellera para revolcarla por el piso, arrancándole parte de sus cabellos y golpeándola con una madera en el torso, lo que le produjo lesiones de carácter leve.
La denunciante dijo que su relación de pareja con el agresor había terminado, pero que este la perseguía y la había agredido en numerosas oportunidades –además de ese día- ante la negativa a reanudarla, señalando que había efectuado diez denuncias policiales por ese motivo y el temor a que pudiera matarla.
La mujer relató ante la justicia “cómo debía ir cambiando de domicilio, trasladándose de casa en casa, porque el imputado cada vez que se enteraba donde estaba, iba a buscarla”.
Además, el 21 de diciembre de ese mismo año, el mismo sujeto frente a una vivienda de la calle Ameghino, intimidó esgrimiendo un arma blanca y un revólver a dos personas, al tiempo que les anunciaba que los iba a matar e incendiar sus casas.
Lo hizo en compañía de otro hombre –apodado “el paraguayo”- que portaba un machete.
La magistrada en su fallo consideró que “la conducta de los dos masculinos, que comienzan con insultos primero, hacia esas dos personas que estaban tranquilamente conversando en la vereda, para luego anunciarles que los matarían, que dañarían a sus familias... gritándoles también que quemarían sus casas, se presenta como una clara actitud de amedrentamiento”.
En cambio la doctora Merlo no consideró probada la resistencia a la autoridad en ocasión del procedimiento policial que determinó la aprehensión de ambos sujetos a consecuencia del hecho anterior.